Cuidados al tener una pareja de conejos
Para tener una pareja en casa, lo mejor es esterilizar, a menos que desee criar a cientos.
Ser más fértil que coneja no es un refrán antojadizo. De ahí que las personas que deciden tener como mascota a una pareja de estos simpáticos animales, deben tomar en cuenta algunas consideraciones para no poblar la casa en cuestión de meses. Y es que como animal presa que es, su estrategia de sobrevivencia es poseer una alta tasa de fecundidad.
Se estima que la reproducción de una hembra y de sus crías llega a producir unos 60 conejos al año. Si se le suma, además, la de las crías de sus crías y, así, de toda la descendencia, se puede llegar hasta 12 mil conejos. Aquí van algunos hechos que explican tan alta fecundidad: en cautiverio, cada camada puede tener entre 3 y 6 gazapos, aunque hay registros hasta de 20 (de hecho, la hembra tiene 20 tetillas). Además, a los 4 o 6 meses ya pueden cruzarse por primera vez. Peor aún, la coneja-madre puede volver a quedar preñada desde la primera semana después del parto, lo que hace que puedan tener entre 6 y 8 camadas al año. No hay ningún sistema seguro de anticiparse o controlar la reproducción de los conejos, que no sea mantener a machos y hembras permanentemente separados o castrarlos. Y es que el macho, desde su madurez sexual, está en una libido constante, “entonces si entra en contacto con una hembra siempre tratará de cruzarla, además su monta dura 30 segundos y a los 5 minutos ya están listos para una siguiente cruza”, explica el médico veterinario de la Clínica Veterinaria Alemana, y especialista en animales exóticos, Mauricio Fabry . Para colmo, las hembras cuentan con un sistema de ovulación inducida. “Es decir, cuando un macho monta a una hembra, ésta de inmediato ovula. Por lo tanto, es un sistema infalible”. Si bien no tienen celo, las hembras sí presentan períodos de receptividad cada 4 o 6 días, aunque no fáciles de percibir para las personas. Según Fabry la castración de machos y la esterilización de las hembras es un procedimiento bastante sencillo, e incluso se recomienda extraerle ovarios y útero a las hembras que, aun viviendo solas, no se quieran para reproducción, “pues tienen una incidencia más o menos alta de cáncer uterino”.
Fuente: www.emol.com



