No olvides como requisito, llevar el Carnet de Identidad. FONO 416882
Donación

Mascotas Perdidas

ID: 002 poodle-toy-Princesa ID: 001 Scott
Buscar
Opiniones
WebMail

articles_572463477EL NO

 Durante mucho tiempo he visto a personas corregir a sus perros de distintas formas pero con un común denominador: El coraje o molestia por no ser obedecidos. He leído en libros y revistas, he escuchado de entrenadores y dueños con perros bien educados que hay que llamarles con energía, firmes, que sepan quien manda, ser estrictos, etc. Pero cuando veo a sus perros muchos no terminan de convencerme.

Por otro lado veo a los perros desobedientes pero felices con amos desesperados a veces tolerantes y a veces castigando furiosos sin obtener resultados y tampoco me convencen.

Y veo en centros comerciales a papás que fingen no oír a sus niños como patalean por un juguete o dulce que al final terminan dándole al pequeño para que deje de lloriquear entonces recuerdo… recuerdo a mi mamá.

Al igual que con los humanos para los perros la más importante de las escuelas, la que los lleva a ser buenos perros, perros felices, perros aceptados en la sociedad en la que viven es la que da la madre… y después la “2ª madre”: los humanos con los que vive.

No importa que tan fino o hermoso sea, si no puede convivir con nosotros no será nunca feliz él ni nosotros, pues ambos somos sociales. Es por esta razón que el esta “capacitado” para aprender las reglas de la sociedad en la que vive. Claro, si esa sociedad las marca adecuadamente.

La madre y hermanos son fundamentales para su desarrollo emocional y social. Un cachorro que es separado de ese 1er grupo social no aprende a relacionarse. Es la mejor forma de que comprenda las conductas sociales adecuadas. Así, al morder más fuerte de lo tolerable a su madre o hermanos estos gruñirán, ladrarán o gemirán, y después o regresarán la mordida o se alejarán de él, pero lo importante y el castigo real es que el juego se suspenderá por un momento, y así será cuando reincida hasta que comprenda que es la intensidad de su mordida lo que detiene la diversión. Es así como se corrigen entre ellos y así como debemos corregir nosotros. ¿Fácil, no?

Al llegar a casa debemos explicar las reglas, pero recordando que no hablan español, por lo tanto la explicación debe ser con correcciones y felicitaciones.

Recuerda que “Las conductas que dan placer se fortalecen, las que causan dolor se extinguen y las que no causan ni placer ni dolor tienden a desaparecer”

Si partimos de que las correcciones siguen el principio de “Así sí y así no, aquí sí y aquí no” cada vez que haga algo que no queremos debemos distraerlo y conducirlo, guiarlo a la conducta deseada para que, al momento que la haga podamos felicitar.

Ejemplo:
Hecho:
Mi perro está mordiendo mi zapato.
Forma tradicional:
Le grito que No con voz amenazante, le reprendo y le doy un jalón, un manazo y/o lo mando castigado un buen rato a su jaula o algún lugar lejos de mí.
Sugerencia:
Lanza una pelota cerca de él, o un juguete que sepas le pueda llamar la atención. Si no da resultado empieza a jugar con ese juguete y llámalo a jugar, pero deja el zapato allí donde esta. Si no cede di “no” con voz firme pero suave, sin enojo. Recuerda que estas formándolo, estas dirigiéndolo, estas guiándolo y no le puedes explicar con palabras, por ello no debes enojarte si aun no sabe que es bueno o malo.

Mi primera y mejor maestra de entrenamiento canino fue mama (por eso dije que la recordaba) y nunca pensó en entrenar a un perro… ni que yo lo hiciera. Ella decía: “Si tienes que subir tu tono de voz es que estas perdiendo el control”, desde entonces pienso, el control no debo perderlo para no gritar, para no enojarme, para enseñar rápido y bien sin el miedo que causa una obediencia que al final a nadie satisface tanto como la obediencia con confianza.

El enojo es mal consejero, no lo necesitas para enseñar y te lo demostrare:

Sin duda el que Fido este destrozando tus zapatos nuevos debe enfurecerte pero piensa, si lo reprendes muy duro puede ser que no vuelva a acercarse al closet… o que la próxima vez se esconda de ti. Yo no correría el riesgo. Si le corriges con un tirón corto de su correa o un jalón de piel de atrás de su nuca al momento de decir “no” y en cuanto suelte el zapato le muestras un juguete mas atractivo el terminara dejando el zapato olvidado. Si no es así vuelve a corregir las veces que sea necesario, pero sigue llamando su atención al juguete adecuado. Con este manejo estamos guiando a la conducta deseable de manera entendible para el.

Si solo lo castigas dices: “Esto no lo hagas” Quizás le quede claro pero entonces ¿Qué hace con su tiempo y sus ganas de jugar y de morder? Si le corriges lo diriges no solo a lo que si puede hacer, sino que esa actividad tendrá una emoción: la emoción de tu juego, de tu presencia y alegría, y eso es importante para el, pues aunque al otro día no estés el recordara lo feliz que fue jugando con la pelota roja y fácilmente se dirigirá a ella.

De cualquier manera no vuelvas a dejar al alcance de su hocico tus zapatos… a menos que tu estés presente para volver a corregirle si fuera necesario y repetir todo este proceso. Recuerda que estas entrenándolo y varias repeticiones refuerzan el comportamiento deseado.

También recuerda que las correcciones no necesitan causar dolor. Son solo una llamada de atención.

El no, como me enseño el Doctor Moisés Heimblum (Experto en Comportamiento Canino), es siempre No, y esto significa que cuando pongamos una regla en casa debemos respetarla y hacerla respetar siempre. No puedo enojarme porque mi perro me pide comida o la roba de la mesa cuando como si a veces le reprendo y a veces y doy un poco. El no entiende si ese día yo estaba de buenas, o ese alimento si podía comerlo, o accidentalmente se me cayó al piso. El entiende que si insiste yo cederé y así el me enseña lo tenaz que puede ser un perro cuando sabe que si insiste lo consigue tarde o temprano. Y esto tú lo sabes bien porque así somos también los humanos.

El enseñarle buenos modales a tu perro es tu responsabilidad, pero también es uno de los placeres de tener uno. No puedes ser tolerante con lo que no es correcto porque lo pones en riesgo. Imagina que no le enseñas a regresar a ti:

No lo podrás sacar a pasear sin correa por el peligro de perderlo, que lo atropellen o se meta en problemas con otro perro. Tu pierdes porque no gozaras sus juegos al aire libre, y el también.

Si cuando llegan visitas el se para de patas preferirán no estar con el, por lo que o lo encierras y escuchas sus ladridos toda la velada o de plano tus visitas no regresaran.

Si te roba comida mermara tu presupuesto, o te dejara un día sin comer, o se envenenara.

En fin, la educación es la única herramienta para lubricar la relación entre seres sociales y en este caso es tu responsabilidad, una responsabilidad divertida, un juego una excelente forma de sustraerte de los problemas del día en el trabajo, la escuela, la calle, etc.

Aprovecha los excelentes premios en forma de botanas o tiras de carne que te ofrece Pedigree® y dalos en pequeñas porciones a tu perro en el momento en que este haciendo lo que esta correcto, lo que le estas enseñando y corrígelo en el momento en que no.

Sigue la regla de oro del entrenamiento: “Si tu o tu perro no se están divirtiendo algo estas haciendo mal”

Recuerda que además de darle una buena alimentación con Pedigree®, o llevarlo al veterinario, hay que educarlo para que sea feliz y tu también.

Gózalo y recuerda que el educarlo es una forma de quererlo, por ello te pido:

“QUIERELO COMO EL A TI”

Marco Antonio Campos de la Peña
Conductista Canino y Entrenador profesional

Déjanos Tu Opinión

Rescate de Primates SPA
Servicio Comunitario


Se Perdió tu Mascota?
Quieres Adoptar una?

Teléfono / Fax (57) 416882
info@spanimales-iquique.cl

Últimos Articulos
Gatitos en Adopción

Regalados a Familia en Alto Hospicio, favor cuidarlos mucho

Mascotas Encontradas

Gatito de 1 mes (Macho) Perrita Encontrada ID:001 Gatita de 1 mes (Hembra)