
Dentro de las cosas que más les gustan a los perros es jugar. Bueno, eso no es difícil de entender, pues ellos, como nosotros, son de los pocos animales que gozan el juego aún en edades adultas. De hecho el juego es muy importante para su estabilidad emocional. El juego mantiene su mente y cuerpo sanos y fortalece la convivencia en su sociedad.
Se dice que la relación entre dos personas es tan buena como la risa o sonrisas que haya durante su plática. Yo te diría que la relación de una persona y su perro es tan sana como el juego en que participen.
Jugar aumenta la confianza entre ambos, fortalece el apego sano, aumenta el conocimiento que tenemos uno del otro, nos quita tenciones y nos da alegría.
Claro que debemos seguir reglas para que el juego sea sano. ¿Las analizamos?
a) Debe de gustarnos a ambos. Si a tu perro le gusta morder y jalar trapos o juguetes, puedes jugar a jalarlo, mientras él sostiene el juguete con su hocico; pero si pierde fácilmente el control de la intensidad y se pone muy agresivo, entonces ya no es un juego adecuado.
b) Tiempos. No puedo molestarme porque él quiera jugar y yo no tengo tiempo. El podrá pedir, pero yo tengo el poder de decir “Ahora no”. Eso no es complicado, sin embargo incluye el poder decir “Ya no”, esto es, yo puedo terminar el juego cuando lo desee.
c) Reglas claras. Si quiero jugar a aventarle la pelota y que me la traiga debo enseñárselo. Si lo persigo para quitársela es otro juego, si le aviento la pelota para que se la lleve a su lugar y la mordisquee ya no es juego. Entonces ¿Cómo jugar? El puede proponer, pero tú decides enseñándole.
d) Debes evitar el juego que involucre objetos que no sean juguetes (zapatos o ropa que ya no quieras, juguetes de los niños, peluches, etc.)y con los que no quieres que después juegue, pues al otro día él no podrá diferenciar los viejos de los nuevos o los que quieras a los que ya no quieras.
e) “Si tú o tu perro no se están divirtiendo algo estás haciendo mal”. El entrenamiento, cualquiera que sea, incluyendo claro está, el juego, debe ser divertido, pero no lo será si uno de los dos no participa o se enoja o no sigue las reglas.
f) Recuerda que ganar siempre aumenta la jerarquía. Cuida que ganes la mayoría de las veces. Que tú tengas el control del juego para no tener problemas con la disciplina después.
g) Termina el juego antes de que se canse tu perro o tú, para que siempre tenga ganas de volver a empezar.
Bueno, esas son las reglas, ahora ¿A qué jugamos?
Hay muchas formas de divertirnos con nuestro perro o perros. Algunas más elaboradas que otras, y esto tiene que ver con la edad de los participantes, gustos, posibilidades, entornos e instalaciones, juguetes, etc. Veamos algunas opciones:
a) Escondidillas. Si tu perro no sabe esperar (ejercicio de quieto), que alguien lo detenga mientras tú te escondes. Después das el aviso y libre tu perro empezará a buscarte guiándose por su oído y olfato. Verifica que las puertas necesarias estén abiertas para que no las rasguñe y que no halla nada que pueda tirar o romper durante su búsqueda. Si no te encuentra puedes llamarlo de vez en cuando para animarlo. Dependiendo de su edad y vitalidad sabrás escoger el mejor lugar para que logre encontrarte pero no le sea tan fácil. Si estás seguro que no se perderá puedes practicarlo en algún parque abierto.
b) Buscando el Premio Pedigree®. Si saldrás un momento y crees que se puede quedar triste oculta algunos juguetes que le gusten mucho. Puede ser atrás de una puerta o un mueble de fácil acceso. Verifica que no los pueda destrozar e ingerir pequeños trozos, nunca corras riesgos. Quizá si los embarras ligeramente con algún paté para perro como Cesars®, o de la variedad de Carne Molida de las latas Pedigree® o usa algunas Botanas Pedigree®; que además de ser muy sabrosas le nutren. Al principio haz que los encuentre rápido, y poco a poco ve dificultando la búsqueda, así estará ocupado cuando salgas y no te extrañará tanto.
c) Pelota. La pelota es le juguete y juego que a más perros les gusta. Escoge una que no pueda destrozar fácilmente. Evita las de plástico y esponja. Búscalas en tiendas para mascota. Las de tenis son buenas pero después de un tiempo su cubierta empieza a desgastar los dientes de nuestros perros, así que no es la mejor si juegas a diario con ella. Si la atrapa y no la regresa prueba con dos: Cuando atrape una y quiera escapar con ella muéstrale la otra y convéncelo de ir por ella, cuando suelte la primera tómala y así sucesivamente. Otra forma es atarle una correa o cuerda larga de 10 metros y lanzar la pelota cerca, cuando la atrape jálalo suavemente de la correa, recupera la pelota, felicítalo mucho y vuélvela a tirar.
d) Frisbee. Es el platillo volador. Si tienes una mediana habilidad para lanzarlo puede ser muy divertido. Inicia haciendo que ruede por el piso para que tu perro lo atrape en movimiento. Después lánzalo a muy corta distancia estando él frente a ti, para que lo atrape fácilmente. Ve incrementando muy poco a poco la distancia. Lo importante es que el disco no toque el piso. Los profesionales enseñan a sus perros muchas piruetas y trucos para hacer todo un show. Tú puedes enseñarle a que atrape 8 discos estando a 3 metros frente a ti lanzándolos seguidos, para que él atrape y suelte inmediatamente, o que haga un círculo alrededor o frente a ti antes de lanzarle el disco, o ladre pidiéndotelo, etcétera. Tu imaginación es el límite.
e) Salir con él en bicicleta puede se una buena opción, si logras que no se aleje. Inicia con salidas cortas, a lugares conocidos y seguros, donde no lo puedan atropellar o haya perros que lo ataquen, pues al huir puede perderse. Haz que no se te acerque mucho para no caer. Maneja a baja velocidad al principio.
f) Tapa sus ojos y avienta su pelota o juguete a corta distancia, cuando deje de botar libera a tu perro para que lo recobre al momento en que dices “Busca” o algo parecido. Si no lo encuentra o le interesa guíalo suavemente y felicítalo mucho cuando lo encuentre.
g) Pon tres recipientes fáciles de voltear, boca abajo. Dentro de uno pon algún juguete o su Botana Pedigree® favorita. Haz que te vea a cierta distancia, ya sea atado o detenido por alguien. Después libéralo dándole alguna instrucción como “Busca” y deja que huela y encuentre su premio. Más adelante escóndelo sin que sepa donde está, y así irá aprendiendo a usar su olfato.
h) Une varias cajas de cartón de manera que formen un túnel de unos dos metros de largo. Que alguien detenga a tu perro justo en la entrada y tú llámalo por el otro extremo, cuando esté interesado realmente que lo suelte para que pase por el túnel hasta ti. Poco a poco agranda el túnel y vete apartando de la salida. A tu perro le encantará, y más si al final avientas la pelota para que vaya por ella. Dale forma de “U” o “S” para hacerlo cada vez más divertido
i) Saltos. A los perros les gusta saltar, y si el tuyo ya alcanzó su talla final, sus huesos ya están formados ya podemos jugar con los saltos. Los hay desde profesionales como los usados en justas deportivos como los que puedas hacer en casa: Basta un tubo de pvc o un palo de escoba de poco más de un metro de largo apoyado en un par de cubetas, bancos, sillas o algo que lo pueda sostener y que tenga la misma altura para improvisar un salto. Inicia con poca altura y no más de su propia altura a la cruz (hombros del perro). Lo importante es que si tu perro se tropieza la barra caiga fácilmente. Como incentivo para lograr el salto puedes usar su pelota mostrándosela y lanzándola cuando esté próximo al salto para que el lo salte al querer alcanzarla.
En fin, al estar con él se te ocurrirán otras formas, solo no olvides las reglas que aquí te sugerimos y ¡A jugar de ha dicho! Aprovecha esa gran oportunidad que tienes al contar con un amigo incondicional, siempre dispuesto a estar contigo en las buenas y en las malas, a hacerte olvidar problemas y malos ratos con su entusiasmo, sus ganas de jugar y su cariño. Por eso ahora, como siempre te pedimos:
“QUIERELO COMO EL A TI”
Marco Antonio Campos
Conductista Canino y Entrenador Profesional



