Adoptar un animal de una protectora o refugio de animales abandonados, de la calle, de una carretera, de una perrera…supone dar un profundo significado a las palabras compasión y sensibilidad.

La compensación es inmensa porque su fidelidad llegará hasta el final de sus días.

Son animales que lo agradecerán siempre, especialmente los que ya tuvieron hogar y saben lo que es un abandono, como los animales mayores, ancianos, o esos tan caseros que suelen morirse de pena en los refugios.

a los que ya adoptaron, no importándoles la edad del animal, su estado, su mestizaje o su pasado, lo saben con creces, a los que aún no se han decidido, tal vez en cualquier momento, su corazón se decida a adoptarles y considerarles como uno mas de la familia.

A los corazoncitos que encontraron hogar y a los adoptantes que se decidieron, esta sociedad protectora de Iquique SPA guarda y guardará siempre un cariño muy especial hacia ellos.

En cualquier caso, adoptar un animal abandonado o maltratado siempre será para nosotros una palabra mágica.

La magia de abrir camino a la esperanza de los olvidados. Estén donde estén.

Porque sus miradas lo dicen todo aunque como siempre, hay que saber comprenderlas.