Muchas personas no llegan siquiera a planteárselo, quieren por muchos motivos un cachorro.
Los cachorros son tiernos, graciosos, simpáticos, pero necesitan mucha atención y una gran dosis de paciencia.
Entonces, ¿Por qué no un adulto? En un altísimo porcentaje las personas que han adoptado un animal adulto, se ven gratamente sorprendidas.

Suelen ser animales que han conocido el maltrato y el abandono. Adoptados, están tan felices y tan sumamente agradecidos que ponen todo de su parte para complacer y hacer felices a esas personas que les dan una segunda oportunidad.

Además, la ventaja de que la mayoría ya han sido educados con anterioridad, controlan sus esfínteres y si quizás no estuvieran acostumbrados a piso , con unos días de tiempo y unas enseñanzas básicas aprenderían rápidamente las normas y horarios de salidas convirtiéndose en un animal limpio y aseado.

Si por algún motivo tiene algún trastorno de comportamiento, porque han sido maltratados con anterioridad, con paciencia y educación, pero sobre todo con comprensión y dulzura, en pocas semanas conseguimos un animal equilibrado y socializado

. En el caso de que su sufrimiento haya dejado una grave huella en su mente, siempre podemos recurrir a un educador canino que con unas sesiones o consejos, encauzará satisfactoriamente su comportamiento. No hay mayor gratificación que dar un segunda oportunidad a un ser vivo que quizás ya lo daba todo por perdido.

Miles de animales adultos mueren todos los días en las perreras y carreteras de este país, animales que no pidieron nacer , pero el destino quiso que sus frágiles cuerpecillos de cachorros fueran a parar a manos de gente irresponsable y sin escrúpulos que un día decidió deshacerse de ellos .

En España las protectoras están llenas de animales que quizás nunca saldrán de allí, son cuidados y en su gran mayoría poseen lo fundamental, asistencia veterinaria, comida y agua pero carecen por cuestiones de saturación, del cariño permanente, de la atención, de la exclusividad que tanto se merecen como seres vivos que son.

Los cachorros son adorables pero requieren mucho tiempo y esfuerzo. Algunas veces darles de comer, el ruido por las noches y los problemas que conlleva la educación en casa rompen la tranquilidad mucho más que un bebé.
Sin embargo, no hay nada más satisfactorio que ver el crecimiento y desarrollo de un frágil cachorrito en un adulto fuerte y saludable.

Un perro ya adulto es una opción más fácil y también necesitan un hogar.
Nuestra experiencia demuestra que se habitúan rápidamente a su nueva familia y, muchas veces, ya tienen cierta educación.
Algunos de los perros (y dueños) más contentos que existen son los que se han llevado a casa ya adultos.