Muchas veces a la hora de adoptar se plantea esta cuestión.
Partiendo de que cada animal es un mundo y que a veces la condición genética influye mucho en su carácter y otros factores, como el tiempo que haya pasado con al madre, si hay unas diferencias generalizadas que pueden ayudar a tomar la decisión.
Los machos suelen marcar su territorio, los grandes son mas dominantes y la convivencia con un macho suele plantear mas problemas .
Si no están castrados en la época de celo de las hembras están mas nerviosos e intentan por todos los medios escapar.
Por otro lado son mas juguetones y activos, incansables rastreadores y divertidos.
Las hembras en general son más dóciles, cariñosas y dulces, tienen mucha mas paciencia con los niños y en general son más obedientes.
Quizás el impedimento que muchas veces se ve a la hora de adoptar una hembra sea la época de celo, pero teniendo en cuenta lo recomendable que es la esterilización en las hembras después de el primer celo, si esta práctica tan recomendable se lleva a cabo, es un problema resuelto de por vida.
En cualquier caso, ambos dan todo el amor y el cariño que poseen en sus corazones y serán compañeros fieles de por vida.



